
Burnout parental: cuando querer a tus hijos no evita el agotamiento
Es agosto, los niños llevan semanas en casa y una noche te sorprende un pensamiento que no le contarías a nadie: «no puedo más con mis hijos». Tiene nombre —burnout parental—, le pasa a muchísima más gente de la que crees y tiene salida. Qué es exactamente, por qué el verano lo dispara, cuáles son sus señales de alarma y por dónde se empieza a salir del agotamiento, desde la mirada de la terapia Gestalt.





